La evolución del Pacto Verde Europeo

El Pacto Verde Europeo, conocido por su expresión inglesa (European Green Deal) consiste en una estrategia de crecimiento global, aprobada por la Comisión europea el 11 de diciembre de 2019, bajo la primera Presidencia de Van der Leyen.

Se dirige a liderar la transición ecológica, en un nuevo modelo económico, ligado a los objetivos de los  ODS (objetivos de sostenibilidad aprobados por Naciones Unidas) a los que la Unión Europea se adhirió.  Asimismo, es una contribución al Acuerdo de París, que tanto la Unión, como todos los Estados miembros ratificaron y que fijó el objetivo de mantener el calentamiento global en un máximo de + 1,5 °C con respecto a los niveles preindustriales (1990). La  finalidad teórica del Pacto Verde es ser una estrategia de crecimiento dirigida  a transformar la Unión Europea, alcanzando la neutralidad climática en 2050, con hitos en 2030 y 2040 logrando una sociedad equitativa y próspera con una economía moderna y competitiva, haciendo de la transición ecológica una realidad legalmente vinculante en todas las políticas Es especialmente relevante, en su desarrollo, el fomento de herramientas digitales.

En el desenvolvimiento del Pacto Verde la Unión Europea inició un programa ligado a la sostenibilidad ecológica en todas sus políticas, entre las que destacan la energética, especialmente en suministros de energía limpia; la industrial, con la movilización de una economía circular, así como el uso eficiente de los recursos; la medioambiental, dirigida a la  contaminación cero en un entorno sin substancias toxicas así como a la preservación y restablecimiento de los ecosistemas y la biodiversidad, entre otras áreas.

En el programa sostenible destaca la alimentación, bajo el principio de la granja a la mesa que  se dirige al control de  las cadenas de valor, la articulación del  comercio  y sistema alimentario justo, saludable y respetuoso con el medio ambiente.

Para hacer realidad las aspiraciones del Pacto Verde – una Europa sostenible- es necesario un Plan de inversiones, no solo europeo sino nacional en  sus aspectos público y privado.

Para ello, la Comisión introduce nuevas formas de financiación  en sus recurso propios como la basada en los residuos de envases de plástico no reciclados o un porcentaje- 20 por ciento- de la subasta  del régimen de Comercio de Derechos de Emisión de la UE.

La financiación de la transición debe ser, asimismo, justa consagrándose el principio que nadie quede atrás, como expresión social del proceso inclusivo, que debe quedar expresado tanto en las políticas nacionales como internacionales, publicas y privadas a través de financiaciones sostenibles.

Tras la declaración programática del Pacto verde europeo, pese a la ralentización causada por la pandemia COVID 19, se materializan diversos hitos:

En primer lugar, la Ley Europea del Clima, Reglamento (UE) 2021/1119 que establece el objetivo jurídicamente vinculante de que la UE alcance la neutralidad climática para 2050 y una reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero de al menos, en comparación con 1990, de  un 55 % para 2030.

En segundo lugar, el denominado paquete Objetivo 55 -Fit 55- que coadyuva al cumplimiento de los objetivos del Pacto Verdeque  incluye 13 leyes revisadas y seis leyes relacionadas con el clima y la energía. Además de un  gran número de iniciativas.  En efecto Fit-55 aborda cinco sectores que producen el sesenta por ciento de las emisiones, sin estar incluidas en el actual régimen de derechos de emisión de la UE (RRE). Estos son el transporte por carretera; agricultura; edificios; pequeña industria y residuos.

Finalmente, el Pacto Verde Europeo, es un concepto en movimiento, según se desarrolla la actividad legislativa de la Unión.

La segunda legislatura de Von der Leyen, -diciembre de 2024 a 2029- tiene como objetivo el incremento de la competitividad de la Unión, aspecto puesto de manifiesto en el informe Draghi y origen de la brújula de competitividad para lo que se prevé la reducción de cargas y una legislación más aligerada entre otras en materia de sostenibilidad, especialmente para la Pymes.

Se abre un nuevo escenario, en el que no debe olvidarse que el Derecho europeo es ante todo  moving Law.

Ver artículo en el Economista

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener    Más información
Privacidad